En mi vuelo no hay lados extraños para tus besos, que me vuelvo uno en unicidades; tampoco mis besos encuentran oasis extraños en la frescura de mis labios.
Me gusta mucho como escribes, y envidia me da, que así quisiera escribir yo. Sigo, y volveré, por ahora no miro hacia atrás, para no convertirme en estatua de sal ni encontrarme con los ojos de Medusa.
En mi vuelo no hay lados extraños para tus besos, que me vuelvo uno en unicidades; tampoco mis besos encuentran oasis extraños en la frescura de mis labios.
ResponderEliminarMe gusta mucho como escribes, y envidia me da, que así quisiera escribir yo. Sigo, y volveré, por ahora no miro hacia atrás, para no convertirme en estatua de sal ni encontrarme con los ojos de Medusa.
gracias y no mires atrás, besos de mar
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